Sumérgete en ese ritmo repetidito que se hace contigo y causa un pitido en tu oreja cuando regresas a casa. Haz que tus pasos suenen a pesar del volumen de la música. Pídete algún cubata de más y ponte lentillas del color del Malibú . Acércate a ese chico rodeado de chicas y déjales claro que para zorras ellas, zorra tu. Sácalo a bailar, dale un número falso y deja en manos del destino que vuelva a saber algo de ti.
Llega tarde a casa y cuando te pregunten di que no volverá a pasar. Suena el despertador y vuelta a empezar.

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